2011-10-08

Aves a 14 millas de Bermeo




Autora de los vídeos: Yulia Borrego

El pasado sábado 1 de octubre salimos varios compañeros de Itsas Enara Ornitologia Elkartea (Yulia, Lukas, Javi y Héctor) a observar aves marinas desde embarcación. La salida fue organizada por Jesús Menéndez, Jon Hidalgo, Ignacio García y compañía. Tenemos que agradecerles el esfuerzo organizativo realizado puesto que montar una salida para 40 personas, tener la suerte que las condiciones marinas sean adecuadas y que todo salga a pedir deboca no es tarea fácil.


Balsa de pardelas capirotadas. Autor: Héctor González

Pardela capirotada. Autor: Héctor González
Las primeras aves en ser observadas fueron terrestres en migración. Un alcotán (Falco subbuteo) con un vuelo potente y decidido que desafiaba al viento sur y que ya veía la proximidad de la tierra firme. Varias lavanderas boyeras (Motacilla flava) y algunos mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus) que buscaban la solidez del barco para descansar de la larga travesía migratoria.


Pardela capirotada. Autor: Héctor González

A unas 14 millas comenzamos a observar las primeras balsas de pardelas capirotadas (Puffinus gravis) con alguna pardela sombría (Puffinus griseus) entre ellas. Una de las cosas que nos llaman la atención a nosotros, eternos observadores de marinas desde tierra, es la abundancia de esta especie frente a la escasez de individuos que se observan desde tierra con los telescopios. Por el contrario, el número de pardelas baleares (Puffinus mauretanicus) es bastante menor que el observado desde tierra.
Dos pardelas sombrías en una balsa de pardela capirotada. Autor: Héctor González
Los expertos deciden en este punto arrojar el chum para atraer algún paíño. Observamos tres paíños indefinidos, lejanos y dispersos y algunos charranes. El chum es un preparado de aceite de pescado y restos de sardina y otros pescados muy apetitoso para preparar una suculenta sopa de pescado por Navidad.

Pardelas sombrías junto pardelas capirotadas. Autor: Héctor González

Las gaviotas patiamarillas (Larus michahelis) son las primeras en acercarse con algún págalo grande (Catharacta skua) oportunista. Pero al poco tiempo el protagonismo gravita de las aves a los cetáceos. Aparecen las primeras aletas que a los expertos emocionan porque parecen calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus).


Calderones comunes. Autor: Héctor González

Calderones comunes. Autor: Héctor González
Calderones comunes. Autor: Héctor González



Parece ser que al final estaban en lo cierto y se trataban de calderones tropicales. También vimos distintos grupos de calderones comunes (Globicephala mela) y delfines mulares (Tursiops truncatus). Muchos pasan muy cerca del barco. En la lejanía vemos saltar unos delfines que no somos capaces de determinar si son comunes o listados. Y en dos ocasiones vemos zifios de cuvier (Ziphius cavirostris). En la primera ocasión un ejemplar y en la segunda ocasión, en cambio, vemos dos ejemplares que se dirigen derechos hacia nuestro barco y de los que podemos disfrutar de la observación y de las explicaciones de Gorka Ocio y demás expertos del asunto.
Delfines mulares. Autor: Héctor González
Ya a la vuelta nos siguen unas gaviotas patiamarillas cogiendo los trozos de sardinas que se van echando al mar y aparece un págalo pomarino (Stercorarius pomarinus) a piratear a las gaviotas. El pomarino parece regodearse del latrocinio. No se molesta en coger las sardinas del agua sino que espera a que sean cogidas por las gaviotas para con piruetas y acrobacias robárselas. Disfruta de la persecución que éstas posteriormente le hacen frenando en seco el vuelo para quebrar y engañarlas hasta que las gaviotas lo dejan por imposible.


Págalo pomarino. Autor: Héctor González


Págalo pomarino atacando a una patiamarilla que lleva una sardina. Autor: Héctor González

3 comentarios:

  1. La ultima foto es buenisima...a ver si algun dia puedo hacer una salida similar...
    Saludos camperos.

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  2. Muchas gracias, es puro azar, nunca he destacado por la fotografía. Está sacada con una pentax y un 300mm. Al final el págalo le virló la sardina a la gaviota y se divirtió dejándose perseguir.
    Héctor

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  3. Pues sí que tenían que estar lejos los Paiños!! Si Jesús Menéndez no los pudo identificar, está todo dicho! Ja,ja,ja!!!
    Fabulosas jornadas también las compartidas.
    Un saludo.

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