2019-10-18

Gipuzkoa necesita ya un centro moderno de recuperación de fauna silvestre

Recientemente, un particular encontró una cigüeñuela joven en Hondarribia, incapaz de valerse sola, y la llevó a la Ekoetxea de Plaiaundi. Desde allá avisaron a los guardas, que llevaron al ejemplar al centro de recuperación Arrano Etxea. Hasta aquí todo normal, el protocolo establecido en estos casos.

Este es el animal del caso que comentamos

Lo sorprendente es que el ejemplar fue inmediatamente devuelto por Arrano Etxea, al considerarlo apto para su liberación. La cigüeñuela no podía caminar, se caía al agua y no podía moverse, con riesgo de ahogamiento. Tras un intento de liberación, y con algunos ornitólogos y visitantes testigos del lamentable estado físico del animal, ante la muerte segura de haberla dejado a su suerte, el personal de Ekoetxea se puso en contacto con un veterinario particular, que realizó un examen del animal. El ejemplar no presentaba lesiones aparentes, heridas o fracturas, sino un estado avanzado de agotamiento y desnutrición; fue sometido a algunas pruebas veterinarias, que dieron como resultado una parasitosis, causante de su debilidad. Fue tratado por el veterinario y cuidado en la medida de sus posibilidades por personal de Plaiaundi, a pesar de lo cual no pudo remontar y murió a los pocos días.
La cigüeñuela común (Himantopus himantopus) está considerada "De interés especial" en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, y figura en el Anexo I de la Directiva Aves europea. El ejemplar fue considerado recuperable por el veterinario, y probablemente hubiera podido ser felizmente liberado de haber recibido la atención que merecía. Sabemos que no nos encontramos ante un hecho aislado. Queremos denunciar la situación que vi-ve el servicio de recuperación de fauna silvestre en Gipuzkoa, con un centro (Arrano Etxea) obsoleto y anómalo, un domicilio particular con todas las limitaciones imaginables basado en el puro voluntarismo, que no ha cambiado desde los años 80 y que las autoridades quieren hacer pasar por centro de recuperación oficial. Además de las evidentes limitaciones de espacio e instalaciones, no cuenta ni siquiera con atención veterinaria (el servicio veterinario básico de quirófano, rayos X, etc. no está contratado actualmente), reinando la opacidad en cuanto a procedimientos y resultados, y mucho nos tememos que hoy en día está muy lejos de ser un centro de rehabilitación normalizado. La situación es más grave todavía teniendo en cuenta que el nuevo centro de recuperación de la DFG en la finca foral Arizmendi (Urnieta), completamente equipado y homologado, se encuentra finalizado desde hace bastante tiempo, pero inexplicablemente no acaba de entrar en servicio.
Nos gustaría que este triste ejemplo sirviera para normalizar y profesionalizar de una vez por todas la atención a la fauna silvestre herida en Gipuzkoa, con la premura ahora de que al empezar la temporada de caza ya se está viendo un aumento considerable de aves necesitadas de atención veterinaria. Por todo ello, creemos obligado cerrar la etapa Arrano Etxea (no sin realizar un reconocimiento público a la labor desinteresada llevada a cabo durante tantos años por la familia Albisu) y poner en funcionamiento el nuevo centro de Urnieta, en manos de profesionales.
Reconociendo que la recuperación de aves en mal estado por causas naturales es un debate abierto, entendemos que la forma correcta de actuar en estos casos es acudir a centros de recuperación. A primera vista es muy difícil identificar la causa real del mal estado del ave. Además, debemos de tener en cuenta la ya precaria situación de muchas especies.

---------------------------------------------------

Lectura sugerida: Revision_situacion_y_escenarios_2010_Arrano_Etxea.pdf (693 KB)


2019-10-01

Kaioen populazioa "kontrolatzeko" Donostiako Udalaren planei erantzunez


Tokiko egunkari batek berriki zabaldu du Donostiako Udala bertako kaioen populazioa "kontrolatzeko" asmotan dabilela. Gero eta kaio gehiago hurbiltzen ari omen dira Donostiako zenbait tokitara, batez ere hondartzara, eta zenbait pertsona kexu dabiltza, haien presentzia ez dutelako gustuko.

Paradoxikoki, kaioak "kontrolatzeko" neurri hau iradoki duen zinegotzia ekologia zinegotzia da, benetan harrigarria. Izan ere, ekologiako zinegotzi batek, basa-animaliarik gabeko hiri-eredu bat sustatu beharrean, fauna-ondarea babesteaz arduratu beharko luke.



Ekologia-zinegotziari gogorarazi beharko litzaioke Donostian – kaioekin bizikidetza-arazoak izan daitezkeen kostaldeko beste herri batzuetan ez bezala – eraikinetan ugaltzen diren kaio-bikoteak eskuko atzamarrekin zenbatu daitezkeela. Horrez gain, komeni da gogoratzea euskal kostaldean kaio hankahorien populazioa egonkortuta dagoela gainbehera luze baten ondoren.

Bestalde, ekologiako zinegotziak jakin behar luke Donostia, eta zehazki Urumearen bokalea, Euskal Herriko punturik onenetakoa dela hainbat kaio espezie –horietako batzuk ez-ohiko espezieak izanik– behatzeko eta haiei argazkiak ateratzeko, eta ornitologo ugari erakartzen dituela. Gainera, Urumearen bokalea kaioen eraztunak irakurtzeko ere bisitatzen dute zaleek, eta horiek Europako eraztun-proiektuetako ikerketa-lanetan laguntzen dute (herritarren zientzia-ariketa nabaria). Bi jarduera horiek arriskuan egongo lirateke tokiko kaioei, edo migrazio-bidaietan Donostian geldialdi bat egiten dutenei, jazartzeko neurriak hartuko balira. Eta ez genuke ahaztu behar, halaber, Aranzadik kaioen inguruko ikerkuntzari dagokionez sortzen duen ekoizpen zientifikoa, neurri handi batean tokiko populazioetan zentratua.

Ekologiako zinegotzigoari eskatzen diogu lehentasuna eman diezaiola tokiko fauna-ondarearen defentsari, eta ez erabat alarmistak diren diskurtsoei, basa-faunarik gabeko hiri baten eredua sustatzen baitute.

2019-09-30

En respuesta a los planes del ayuntamiento de San Sebastián para “controlar” la población de gaviotas

Un periódico local ha informado recientemente de los planes del ayuntamiento de San Sebastián para “controlar” la población de gaviotas locales. La razón aducida es que a algunas personas les molesta su presencia, sobre todo en la playa donde cada vez se muestran más confiadas. Paradójicamente, se da la circunstancia de que la concejalía que ha sugerido esta medida de “controlar” a las gaviotas es la concejalía de ecología. Una total impostura, ya que una concejalía de ecología, en vez de promocionar un modelo de ciudad donde una parte de los animales silvestres sobran, debería de velar por la protección del patrimonio faunístico.

Habría que recordarle al concejal de ecología que en San Sebastián -a diferencia de otros pueblos costeros donde sí pueden darse problemas de convivencia- no llega a la decena el número de nidos de gaviota patiamarilla en edificios urbanos. Además, convendría subrayar que la población de gaviota patiamarilla en la costa vasca está estabilizada o incluso experimentado un ligero descenso.



Por otro lado, el concejal de ecología debería de saber que San Sebastián, y concretamente la desembocadura del Urumea, es uno de los mejores puntos del País Vasco para la observación y fotografía de diferentes especies de gaviotas -algunas de ellas catalogadas como rarezas- y que atrae a multitud de ornitólogos. Además, la desembocadura del Urumea también es visitada por aficionados a la lectura de anillas de gaviotas que colaboran en estudios de diferentes proyectos de anillamiento europeo -ejercicio evidente de ciencia ciudadana-. Ambas actividades estarían en riesgo si se tomaran medidas para acosar a las gaviotas locales o a aquellas que recalen en San Sebastián durante sus viajes migratorios. Y tampoco deberíamos olvidar la producción científica que Aranzadi viene generando en relación al estudio de las gaviotas, en gran medida centrada en las poblaciones locales.

Demandamos a la concejalía de ecología que priorice la defensa del patrimonio faunístico local, ya de por sí maltrecho, y no de cauce a discursos totalmente alarmistas que promocionan una visión de una ciudad donde parte de la fauna silvestre es prescindible.

2019-08-30

La presión de excursionistas hace fracasar el primer intento reproductivo de gavión atlántico en Gipuzkoa

La primera pareja nidificante de gavión atlántico (Larus marinus) de Gipuzkoa ha fracasado en su intento de reproducción en la isla de Santa Clara (Donostia). Lamentablemente, la reproducción no ha llegado a buen término por las molestias causadas por excursionistas, a pesar de que la zona del nido fue acotada al público por parte de la administración. Un ejemplo más del efecto negativo que la fuerte presión antrópica del litoral ejerce sobre las aves costeras.

 Gavión echado en el nido, y pareja vigilante (6 de mayo).

Recordemos que el número de parejas de gaviones nidificantes (especie nidificante en la costa ibérica desde el año 2000, fruto de la expansión hacia el sur de la especie) en la costa ibérica apenas ronda la veintena, y que la especie está incluida en el Listado  de  Especies  Silvestres  en Régimen  de  Protección  Especial.


   Vídeo de hembra echada sobre el nido y macho preparado para el cambio de turno (3 de junio).

En la costa vasca, por ejemplo, se reproduce de manera regular una única pareja, en la isla de Izaro desde 2012 (Galarza, 2013). En 2017 una segunda pareja de gaviones consiguió reproducirse con relativo éxito en el islote de Txurruta (Lapurdi). Pudo sacar adelante un pollo que desapareció a las pocas semanas coincidiendo con la afluencia de excursionistas al islote, un desenlace muy similar, como veremos a continuación, al del intento reproductivo de la pareja de gaviones de la isla de Santa Clara.

Fue en marzo cuando detectamos una pareja de adultos exhibiendo un claro comportamiento territorial en un punto concreto de la cara oeste de la isla de Santa Clara (muy probablemente se trata de la misma pareja que hemos venido observando en las inmediaciones de la isla en época reproductora durante los últimos años). El sitio escogido abarcaba parte de los restos de una construcción que en su tiempo albergaba un lavadero que daba servicio a un convento antaño ubicado en la isla. La posible nidificación de esta especie por primera vez en Gipuzkoa nos empujó a hacer un seguimiento casi diario. Describimos a continuación una cronología de los hechos más relevantes sucedidos desde la detección de la pareja hasta la confirmación del fracaso del intento reproductivo:
  • 19 de marzo: Detectamos una pareja de gaviones adultos que durante varios días exhiben un claro comportamiento territorial y se muestran aquerenciados a un punto concreto de la isla. El punto se ubica en los restos de un lavadero de piedra en la cara oeste de la isla.
  • 10 de abril: Observación de cortejos y cópulas.
  • 4 de mayo: La pareja comenzaba a construir el nido en frente a un muro de piedra. El sitio escogido, no es el mejor porque se ubica en una zona transitada por excursionistas y bañistas, sobre todo en verano.
  • 7 de mayo: Inicio de incubación de la primera puesta. Turnos entre macho y hembra, y nido siempre con un ejemplar echado. Notificamos a la Diputación de Gipuzkoa de la presencia del nido, y nos informan de que cerrarán el sendero que da acceso a la zona del nido.
  • 13 de mayo: El servicio de bote para visitar la isla, en teoría en funcionamiento desde junio, funciona ese día. Excursionistas acceden a la isla y la puesta de los gaviones (y de al menos un nido de patiamarilla cercano) queda casualmente es destruida ya que todavía no se ha cerrado el sendero que da acceso al nido. Los gaviones permanecen alejados del nido.
  • 14 de mayo: Observamos cópulas de la pareja que sigue alejada del nido.
  • 16 de mayo: El servicio de jardinería contratado por el ayuntamiento accede a la isla para desbrozar la hierba. El desbroce alcanza la zona del nido de los gaviones y de nidos de patiamarillas. En un futuro, estos desbroces deberían hacerse fuera de la época de cría.
  • 17 de mayo: La pareja de gaviones regresa a la zona del nido, vuelve a mostrar comportamiento territorial, y se suceden más cópulas.
  • 18 de mayo: Cierre por parte del Ayuntamiento y Diputación del sendero que da acceso al nido provisionalmente mediante una cinta de plástico y posteriormente mediante un robusto vallado de madera.
  • 19 de mayo: Los gaviones reconstruyen el nido con nuevo material.
  • 27 de mayo: Empiezan a incubar la segunda puesta.
  • De 27 de mayo a 18 de junio: La incubación prosigue sin problemas. El cierre del sendero funciona, y es respetado por los numerosos visitantes que se desplazan a la isla sobre todo en días de buen tiempo. Sí comprobamos que la pareja de gaviones es más asustadiza que las patiamarillas que nidifican en la misma zona, y se levantan del nido, incluso a veces se alejan de él, cuando detectan presencia de personas asomadas al cierre o escuchan señales de alarma de otras patiamarillas.
  • 19 de junio (Aprox. 22º día de incubación): Visitamos a la isla para sacar, a distancia y sin entrar en la zona acotada, fotos del nido, y así contar los huevos. Contamos un único huevo.
  • 26 de junio (Aprox. 29º día de incubación): Aranzadi acude a la isla a anillar pollos de patiamarilla. Días atrás solicitamos a Aranzadi que retrasen el anillamiento un par de días, ya que la eclosión está prevista para esos días y las molestias causadas por los anilladores en la colonia pueden dejar desprotegido el nido en un momento crítico. Desde Aranzadi nos aseguran que según su protocolo de anillamiento la puesta no corre peligro, y finalmente acuden a la isla a anillar los pollos de patiamarilla, los de la zona del nido de gaviones también. Sabiendo del comportamiento huidizo de esta pareja, y que un alejamiento del nido podría facilitar la depredación del huevo a eclosionar, creemos que debería de haber retrasado un par de días el anillamiento de patiamarillas. Por otra parte, Aranzadi nos informa de que encontraron -e invitaron a marcharse- a bañistas con toallas en la zona acotada del nido.
  • 26 de junio tarde-noche: Se observa un gavión adulto echado en el nido.
  • 27 de junio: En una visita a la isla encontramos varias personas apostadas con toallas en la zona acotada del nido. Al solicitarles que abandonasen el lugar, la respuesta fue que se encuentran cómodos en ese lugar; La falta de civismo es destacable en este caso. De todas formas, no se detectan ni los gaviones, ni el huevo, ni restos de cáscaras, por lo que parece que la segunda puesta también se ha perdido.
  • 27 de junio tarde-noche: No se observa ningún gavión adulto en la zona del nido. Se certifica el fracaso del primer intento reproductor de gavión atlántico en Gipuzkoa.


Gavión macho echado en el nido (19 de junio). Foto hecha con cámara de amplio zoom desde el camino público de la Isla de Santa Clara, fuera de la zona acotada del nido.

Podríamos concluir diciendo que el fracaso de la reproducción ha sido consecuencia de una cadena de varios infortunios: ubicación del nido en un punto transitado por los excursionistas, retraso en acotar la zona, funcionamiento inesperado del servicio de bote en mayo, y presencia de personas en la zona del nido justo durante los días de la eclosión. De hecho, es muy posible que la reproducción se hubiera llevado a cabo con éxito si la primera puesta no hubiese sido destruida.
De todas formas, el verdadero problema de fondo lo debemos asociar a la fuerte presión humana que actualmente soporta el litoral, y que se prevé aumentar a impulso de las instituciones, y que puede ir incluso a peor si no se toman medidas desde la administración. La acotación del nido de gaviones por parte del Ayuntamiento y Diputación es un ejemplo de medida positiva, pero se trata de un pequeño parche si atendemos a la realidad, que nos muestra una administración que apuesta más por la turistificación del litoral que por la salvaguarda del patrimonio natural costero.

2019-07-01

Ezin plan hobea uztailerako


Larunbat plana nahi? Gorde itzazu bada uztailaren 6a eta 20a Astigarragako hegaztiak ezagutzeko Haritzalde eta Itsas Enararen eskutik.


Jarraitu posta elektronikoz