2017-12-29

Inverna por primera vez el águila pescadora, Pandion haliaetus, en el Bajo Oria


La historia del águila pescadora en Europa es curiosa.

Se trata de una especie cosmopolita, que vive en todos los continentes, salvo la antártida. Sus poblaciones europeas ocupaban antaño todas las costas, grandes ríos y masas de agua del continente, tanto en el Mediterráneo como en el centro y el norte, tanto en el oriente como en el occidente.



Sin embargo, a lo largo de los últimos siglos, especialmente del siglo XX, su población fue menguando a resultas de la actividad humana. Como otras rapaces, era vista como una competidora que ‘acababa con la pesca’ y eso le hacía merecedora de una persecución expresa que se tradujo en muerte de ejemplares y destrucción de nidos y puestas. A medida de que el desarrollo industrial y agronómico incrementaron los niveles de sustancias tóxicas en las masas de agua y, especialmente, en los cuerpos de los peces, de los que el águila pescadora se alimenta de forma exclusiva y altamente especializada, unido a que la especie ocupa la cúspide de la pirámide trófica, a mediados del siglo XX las poblaciones cayeron inevitablemente, víctimas de envenenamiento crónico por pesticidas y otros residuos químicos. Únicamente quedaban contados puntos de reproducción en el sur del continente y algunos más en el norte, en las regiones menos castigadas por la contaminación.

El panorama era desolador.

Llegados a este punto varios factores se unieron para darle la vuelta a la situación. Por un lado, las políticas de la Unión Europea comenzaron a regular con mayor efectividad el uso y vertido de cientos y cientos de sustancias químicas cuyo uso antes era un auténtico descontrol. Se prohibieron algunas, otras se penalizaron y se establecieron protocolos estrictos antes de autorizar el uso de nuevas variantes. Aunque en las costas del sur la urbanización desenfrenada del litoral había hecho estragos, y miles y miles de kilómetros de riberas fluviales eran ya (y son) asimismo irrecuperables, en general las aguas del viejo continente volvieron a albergar vida, los peces crecían sanos otra vez, y garzas, anátidas y otras aves acuáticas poblaron zonas de las que habían desaparecido años atrás. Este fenómeno se inició antes, como es lógico, en los países fundadores de la Comunidad Europea que en los ‘advenedizos’ como el nuestro, pero, aunque algo más tarde, también aquí llegó la luz.

Paralelamente, varias inciativas, tanto públicas como privadas, decidieron darle un impulso al águila pescadora para que también ella aprovechara el cambio de panorama. Aunque la población silvestre se iba recuperando, lo hacía lentamente. Francia, Alemania, Finlandia, Dinamarca, Escocia y otros puntos fueron escenario de varios programas de reintroducción exitosos.

A resultas de ello, en lo que hace a nuestro territorio, a partir de 1990 comenzaron a observarse habitualmente ejemplares, tanto en migración primaveral como en migración otoñal, aunque rara vez se quedaban más de 24-48 horas en un mismo punto. Ya no eran apariciones puntuales de algunos de los escasos ejemplares nórdicos que migraban por nuestros cielos. Urdaibai, Txingudi, Zumaia y el bajo Oria acaparaban el grueso de las citas. Su número ha ido aumentando paralelamente al creciente éxito y al creciente número de proyectos de traslocación. Es en este contexto donde quedó una vez más patente el obstáculo que supone el ejercicio de la caza en las condiciones de absoluta falta de vigilancia administrativa que imperan para la conservación de esta y de otras muchas especies amenazadas: en 2011 cazadores de Zumarraga mataron desde los puestos de Pagotxeta, gestionados por la sociedad local Galeperra, un ejemplar de origen alemán, marcado y objeto de un estudio de radioseguimiento por satélite.




En el Bajo Oria, entre Zubieta y Orio, como decimos, últimamente era habitual observar a la especie en ambos pasos, a veces incluso demorándose unos días, generalmente coincidiendo con mal tiempo, condiciones en las que habitualmente prefiere pescar, comer y reponer fuerzas a volar contra los elementos, con el consiguiente desgaste físico.

También aquí hemos podido constatar una notable mejoría en las condiciones ecológicas de la ría. Con excepción de la anguila, especie antaño abundantísima que hoy en día escasea, especies que habían desaparecido o casi desaparecido, vuelven a habitar el Oria. Aves como al garza real viven ahora durante todo el año en sus orillas y garcillas y garcetas son invernantes habituales. Algunos gansos llegan a invernar. Del lado negativo, son demasiado habituales varias especies invasoras, como la reinutria y el galápago de Florida. También se sigue vertiendo ilegalmente purines líquidos en las prados de las riberas, costumbre que altera radicalmente la fauna y la flora del lugar.

La intervención efectuada por al ayuntamiento de Usurbil en la ribera de Saria ha propiciado que aumente la diversidad de hábitats en el estuario, y ello también redunda en la calidad ecológica del medio. Otro tanto cabe afirmar del cese de algunas actividades en Motondo. El progresivo abandono de la ribera de Itzao debería conducirse sabiamente en un sentido acorde con los objetivos de conservación. Hay motivos para el optimismo, moderado optimismo.

Y en estas estábamos cuando este año ha saltado la sorpresa en Gipuzkoa, en el Bajo Oria, una sorpresa del todo inesperada: un ejemplar nos está acompañando y deleitando en la invernada. Las observaciones se han sucedido a todo lo largo de septiembre, octubre, noviembre y diciembre, tanto en la ría como incluso pescando en mar abierta. Se ha observado el uso de posaderos habituales y zonas de pesca por las que manifiesta una clara querencia. El grueso de esta información procede de Mikel Mujika, a quien le agradecemos su generosidad por compartirla.

La invernada de esta especie en el Cantábrico constituye un hito, un suceso que puede interpretarse como un paso más en el proceso de recuperación de la especie a escala europea. Pero también pone de manifiesto el valor de esta zona natural que aún adolece de la falta de un grado de protección adecuado.

De los programas de reintroducción pioneros que hemos mencionado más arriba se ha aprendido que esta especie es relativamente sencilla de manejar y que se pueden establecer, con bastantes garantías de éxito y a un coste aceptable, nuevos puntos de reproducción a base de traslocar pollos, es decir, extrayendo pollos a medio crecer de nidos pertenecientes a poblaciones fuera de peligro y criarlos en nidos artificiales que se instalan en las zonas a repoblar. Estos pollos son alimentados artificialmente sin que en ningún momento tengan contacto visual con la persona que lo hace, de manera que cuando abandonan el nido no guardan ningún recuerdo positivo de nuestra especie (es decir, no están ‘troquelados’). Pues bien, uno de esos proyectos está en marcha desde hace unos años en Urdaibai, y se espera que muy pronto haya noticias de alguna pareja salvaje establecida.

Veremos qué nos depara el futuro.

2017-09-26

Programa de marcaje del buitre leonado en el País Vasco: petición de colaboración

La Diputación Foral de Gipuzkoa y Fundación Hazi han puesto en  marcha un programa de marcaje de buitres leonados en Gipuzkoa, con el fin de conocer tasas y causas de mortalidad, intercambios entre colonias, poblaciones y flujos migratorios. Este programa se enmarca en el POCTEFA Ecogyp, un proyecto de cooperación entre entidades públicas y privadas españolas y francesas del ámbito pirenaico. Entre junio y agosto de 2017 se han marcado 60 buitres (10 pollos y 50 adultos) en Gipuzkoa, mediante bandas patagiales de lectura dorso-ventral, anillas metálicas oficiales y anillas de PVC de lectura a distancia.
 
Ahora es extremadamente importante recopilar el mayor número posible de controles y avistamientos de estas aves. Por favor, si realizas alguna observación de buitres leonados con marcas alares,  no dudes en  comunicárnosla a cualquiera de las direcciones de correo electrónico indicadas a continuación. También puedes tramitarla a través de los sistemas habituales para controles de buitres con marcas de lectura a distancia (Maquia y Estación Biológica de Doñana). Si la lectura del buitre marcado no corresponde a un buitre anillado en este proyecto existe el compromiso de los participantes en este proyecto aquí indicados de remitir la información a Maquia o a la Estación Biológica de Doñana para la tramitación correcta de la lectura. Para que tu observación sea útil, es necesario que nos indiques el código completo de la marca (3 dígitos), la fecha y el lugar exacto donde lo observaste. Por nuestra parte te facilitaremos  en el menor tiempo posible toda la información disponible sobre el ejemplar.
DIRECCIONES DE CONTACTO
Carmelo Fernández León: carmelofernandezleon@gmail.com
Txema Fernández García (Hazi): jofernandez@hazi.eus
Ibai Aizpuru (DFG): iaizpuru@gipuzkoa.eus
Más información sobre el programa en
http://www.hazi.es/es/proyectoshazi/7663-poctefa-ecogyp2.html

2017-09-11

Demande de protection pour Txingudi et Loia





M. le Préfet des Pyrénées-Atlantiques
M. le Préfet maritime

Objet: protection des oiseaux sur le Domaine Public Maritime – secteur d’Hendaye



Pau, le 15 août 2017
Monsieur le Préfet,
Nos associations respectives (GOPA, Saiak, Itsas Enara) étudient les oiseaux sauvages du Pays Basque et du Bassin de l'Adour, dans le but de permettre une meilleure protection des espèces et de leurs habitats naturels.
Dans ce cadre, nous souhaitons attirer votre attention sur la protection des oiseaux fréquentant la baie de Txingudi et la baie de Loya, situées sur la commune d’Hendaye (64).

La BAIE DE TXINGUDI, intégrée au Domaine Public Maritime, est inscrite à plusieurs inventaires du patrimoine naturel: ZNIEFF Type I (Baie de Chingoudy), Zone Importante pour la Conservation des Oiseaux (ZICO). Elle a par ailleurs été intégrée au réseau européen Natura 2000 (Zone de Protection Spéciale: Estuaire de la Bidassoa et baie de Fontarabie).
Suite à un long historique d’aménagement de la baie, le secteur dit de Beltzenia et de « l’Ile aux Oiseaux » est le dernier site, côté français, à conserver des milieux accueillants pour les oiseaux sauvages, notamment en période de migration et d’hivernage.
Cette zone bénéficie du statut de Réserve de chasse et de faune sauvage du Domaine Public Maritime. L’Arrêté préfectoral du 6 juin 2014 (instituant les réserves de chasse sur le DPM) édicte dans son Annexe 1 les mesures spéciales suivantes:
« Dans la baie de Chingoudy à Hendaye, l’accès des animaux de compagnie, des véhicules et des personnes à pied (à l’exception des personnes chargées de la sécurité, de la surveillance, de l’entretien et de la connaissance du milieu) est interdit dans la zone des vasières de Beltzenia et de l’ile aux Oiseaux délimitée par:
- à l’est et au sud: la promenade piétonne dite du « chemin de la baie .
- au nord: une ligne allant de la rue des rosiers au clocher de l’église d’Hondarribia.
- à l’ouest: une ligne allant de la rue des eucalyptus à la rampe inclinée de mise à l’eau de Caneta ».
L’article 3 de l’arrêté précise que « la Fédération départementale des chasseurs est désignée comme gestionnaire des réserves de chasse et de faune sauvage ainsi constituées. Elle devra notamment faire assurer la signalisation (…). ».
Nous constatons malheureusement que la quasi-totalité des panneaux matérialisant le statut de réserve et l’interdiction d’y pénétrer ont disparu au fil du temps, engendrant une pénétration de plus en plus importante par diverses catégories d’usagers (promeneurs, pêcheurs à pied, baigneurs et « plagistes » accompagnés de chiens…). Au cours de cet été 2017, la fréquentation atteint des records, aboutissant à des perturbations constantes ne permettant plus à la réserve de jouer son rôle d’accueil des oiseaux pour leur repos ou leur alimentation.
En conséquence, nous vous demandons de bien vouloir:
- faire procéder dans les meilleurs délais au panneautage de la réserve, avec mention explicite de l’interdiction d’y pénétrer et des sanctions encourues;
- prendre un Arrêté préfectoral de protection de biotope (APPB) pour renforcer la protection juridique (actuellement bien fragile) de cet espace remarquable, dernier milieu naturel sur la rive française de la baie.

La BAIE DE LOYA jouxte la corniche du littoral basque et le Domaine d’Abbadia (propriété du Conservatoire du Littoral). Intégrée au Domaine Public Maritime, elle est inventoriée en ZNIEFF de type I (Falaises et landes littorales de la corniche basque et du domaine d'Abbadia) et type II (Littoral basque entre Socoa et Hendaye), et incluse dans le Natura 2000 « Domaine d'Abbadia et corniche basque (Zone Spéciale de Conservation). Elle bénéficie en outre du statut de Réserve de chasse et de faune sauvage (Arrêté préfectoral du 6 juin 2014).
Deux espèces d’oiseaux patrimoniales s’y reproduisent désormais, nécessitant la mise en place de mesures de protection renforcées: le Faucon pèlerin Falco peregrinus (1 couple nicheur) et le Goéland marin Larus marinus (1 couple nicheur en 2017, première reproduction de l’espèce dans les Pyrénées-Atlantiques). Nous avons constaté cette année que la reproduction du Goéland marin a été perturbée (et peut-être empêchée, l’unique poussin n’ayant pas été revu) par l’intrusion répétée de plaisanciers sur l’îlot rocheux de Txurruta abritant le nid. Cet ilot est en effet accessible à marée basse.
Nous vous demandons d’étudier les différentes possibilités réglementaires permettant de garantir la reproduction effective de ces deux espèces sur le site. Nous proposons:
- la prise d’un arrêté préfectoral interdisant l’accès aux îlots durant la période de reproduction des oiseaux (15 février au 30 juillet). Cette mesure devrait être étendue aux autres îlots du littoral basque accueillant la reproduction d’oiseaux marins: les Deux Jumeaux à Hendaye, le Bouccalot et la Roche Ronde à Biarritz;
- l’affectation du DPM de la Baie de Loya au Conservatoire du Littoral, afin que cet établissement puisse y étendre les mesures de gestion et les pouvoirs de police de ses agents, actuellement limités au seul Domaine d’Abbadia;
Ne doutant pas que vos services pourront apporter des réponses adaptées à ces deux problématiques, dans l’attente de vos actions dans ce sens, nous vous prions d’agréer nos plus respectueuses salutations.

Pour le GOPA,
le Président,
Pierre NAVARRE

Pour Saiak,
le Président,
Jean-Louis SEMETEYS

Pour Itsas Enara,
le Président,
Rafa Saiz Elizondo

 
Pièces jointes : 
- cartographie de la baie de Txingudi (Beltzenia) 
- cartographie de la baie de Loya 
- planches photographiques n°1 et 2 
- arrêté préfectoral du 6 juin 2014 

Copie à : 
- M. le Sous-Préfet de l’arrondissement de Bayonne 
- M. le Directeur Départemental des Territoires et de la Mer 
- Conservatoire du Littoral 
- M. le Maire de la commune d’Hendaye 
- M. le Chef de service départemental de l’Office National de la Chasse et de la Faune Sauvage 
- M. le Président de la Fédération départementale des chasseurs des Pyrénées-Atlantiques 
- M. le Directeur du Centre Permanent d’Initiation à l’Environnement du Littoral Basque 
- Conseil Départemental des Pyrénées-Atlantiques 
- M. le Président de la Communauté d’Agglomération du Pays Basque



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