2015-03-17

Posible 'mega-rareza'. ¿El pito real?

Hace unos días en el valle de Baztan, tuvimos la suerte de que un pito real se posase a poca distancia de nosotros. Inmediatamente nos llamó la atención la máscara negra, lo que le identificaría como Picus viridis viridis.
El pito real es un ave bastante común que presenta en Europa dos subespecies fácilmente reconocibles en el campo. La nominal, el pito verde europeo  (Picus viridis viridis)  ocupa gran parte de Europa y presenta una evidente máscara negra que la distingue del Pito real ibérico (Picus viridis sharpei), con una distribución restringida a la Península ibérica. Aunque en listado oficial de SEO todavía se mantienen como subespecies, en casi todos los listados internacionales de referencia ya aparecen como dos especies separadas (Birdlife internacional, UICN, Avibase, Duch Birding...), por lo que es esperable que a corto plazo el pito ibérico sea reconocido como una nueva especie endémica de la península, como es el caso del águila imperial ibérica o el rabilargo ibérico.

Pîto real iberico macho
Macho de Pito real en Ordesa. Autor Josemari  
Pito Real hembra
Pito real hembra en Arcachon. Autor Eduardo Loma.

En este caso la separación en dos especies diferentes supone que la nominal sea la rareza a nivel peninsular, ya que como veremos, el límite meridional de su distribución no alcanza la península, ya que los Pirineos marcarían el límite de distribución de los dos taxones (especie-subespecie). Entrando un poco en detalle, nos encontramos que en los Pirineos Orientales, el pito ibérico "salta" la barrera pirenaica y entra en el Languedoc llegando al departamento de Aude (más de 100 km al norte de la frontera). En el área pirenaica el pico ibérico se comporta como una especie de montaña, ocupando las dos vertientes y desplazando al pito europeo a las zonas de baja altitud de la vertiente norte. Por ejemplo, tanto en Ordesa en la vertiente mediterránea, como en Gavarnie, al otro lado de la divisoria hay picos ibéricos, mientras que en Lourdes, en el piedemonte ya aparece el europeo. En el extremo occidental de los Pirineos se señala que el límite de distribución del sharpei estaría a  la altura de Baiona. Hasta donde sabemos, los pitos reales de Gipuzkoa y del norte de Navarra son sharpei, sirva de ejemplo las fotos del magnífico blog de Xabier Mendarte y las del blog del elcamperoinquieto. En cambio los pitos reales que hemos observado en las Landas presentan la máscara negra lo que los identifica como P. v. viridis. Todo indica que el pito europeo se queda al norte de los Pirineos, mientras que el ibérico no tiene una distribución exclusivamente ibérica y además de las dos vertientes pirenaicas ocupa una franja en el piedemonte de la cara norte, esta franja es más estrecha en la zona occidental (de carácter atlántico) mientras que en el extremo oriental, claramente mediterráneo, llega bastante más al norte. 
Ante lo que consideramos una cita interesante consultamos con el ornitólogo francés Georges Olioso, experto en la especie. Tras analizar las fotos descarta que sea  un pito ibérico, aunque señala que cabe la posibilidad de que sea un híbrido. En la zona francesa de Languedoc existe una estrecha franja donde se han observado ejemplares que presentan características intermedias entre los dos taxones. Los análisis genéticos han confirmado que se trata de híbridos que comparten genes de las dos (sub)especies.

Pito real
Posible hembra de pito real europeo en Baztan. Autor Lukas Arbeloa.




 En cualquier caso, sea un viridis puro o un híbrido, se confirmaría la presencia del pito verde europeo al sur de lo que se ha considerado su área de distribución y en una zona que estaría ocupada por una (sub)especie distinta. Además, esperaremos el veredicto del Comité de rarezas, sería una de las primeras citas de la especie en la península (Gorka Gorospe nos indica que se detectó una pareja reproductora hace algún tiempo, también en Navarra).
Animamos a pajareros y ornitólogos a que presten atención a los pitos y traten de determinar la (sub)especie cuando detecten algún ejemplar. Puede aparecer alguna sorpresa  y es necesaria información sobre su status en el extremo más occidental de los Pirineos. Dejamos un enlace sobre un par de artículos interesantes sobre identificación. Además los twichers, listeros, competidores del Bigyear y gente parecida, cuando se acepte oficialmente el split tendrán la oportunidad de tachar una nueva especie, posiblemente la más escasa entre las reproductoras a nivel peninsular.
Hay más información sobre la especie en los siguientes enlaces::
http://aves-extremadura.blogspot.com.es/2013/09/pito-real-iberico-otra-nueva-especie.html

2015-03-01

Lluvia de gaviotas

El temporal de los últimos días ha batido récords de precipitaciones, pero además ha acabado con la "sequía" de gaviotas y otras aves marinas que hemos tenido por la costa gipuzkoana este invierno. El pasado miércoles 25, las olas dejaban en la playa de la Concha el cadáver de un calderón (los servicios de limpieza retiraron diligentemente en menos de 2 horas desde su llegada). Junto al calderón se posaron unas cuantas gaviotas y entre ellas un gavión primer invierno anillado en la Isla de Ré (costa atlántica francesa a la altura de La Rochelle) que estuvo un rato alimentándose de un resto del maltrecho cetáceo.

Calderón orillado en la playa de La Concha. Autor Javier Ferreres.



Gavión atlántico en la playa de La Concha. Autor Xabier Saralegi.

Al día siguiente empezaron los avistamientos de gaviotas interesantes, en Getaria Asier Aldalur avisó de la presencia de una gaviota polar de 1er invierno, ¡por fin una gaviota "blanca"!, en Plaiaundi Alfredo Herrero informó de una cana y una Delaware juntas, pero la gran noticia fue la gaviota de Franklin (Larus pipixcan) que Itziar Gutierrez detectó en Plaiaundi por la tarde. Estas observaciones, sobre todo la última, podrían eclipsar la importancia de la concentración de gaviotas cabecinegras que se ha producido en la desembocadura del Urumea.




Gaviotas cabecinegras descansando en la desembocadura del Urumea. Autor Xabier Saralegi.

Ese mismo día, el jueves, con unas condiciones de visibilidad pésimas, habíamos contado al menos 300 individuos repartidos entre los que descansaban posados en las rocas del río enfrente del hotel María Cristina y los que se alimentaban en las balsas de detritus que se formaban en la desembocadura del río, frente a los espigones dela Zurriola y el nuevo del paseo de Salamanca. Se podía observar a placer individuos en plumajes de primer y segundo año adultos en invierno y otros con la capucha negra completa (preciosos). También varios ejemplares anillados con orígenes diversos: Francia, Alemania, Bélgica... 


Gaviotas cabecinegras alimentándose junto a otras gaviotas frente al Paseo Nuevo. Autor Xabier Saralegi.

En el mar por toda la zona teñida de marrón por los arrastres del río se movían muchas más gaviotas, aunque imposible cuantificar su número e incluso resultaba difícil determinar la especie, las olas, la lluvia, el viento y los chubascos constantes limitaban la visibilidad. En el barullo de cabecinegras, patiamarillas, reidoras y sombrías (en orden de abundancia) se pudo distinguir al menos dos gaviotas tridáctilas y una argéntea.

Gaviotas cabecinegras alimentándose frente al espigón del Kursaal. Autor Xabier Saralegi.

Este viernes las condiciones meteorológicas han mejorado y aunque nos temíamos que las cabecinegras siguiesen con su migración, no sólo han permanecido aquí, incluso el recuento ha sido mucho mayor, llegando Alfredo Valiente a contabilizar alrededor de un millar de ejemplares por la tarde. Lo que creemos que es un récord para Gipuzkoa y que posiblemente se trate de una de las mayores concentraciones nunca vistas en el cantábrico. Además de las cabecinegras hoy también han recalado en la desembocadura del Urumea dos espléndidos primeros inviernos de gaviota argéntea y un primer invierno de gaviota cana.


Primeros inviernos de gaviota argéntea y gaviota cana en la desembocadura del Urumea. Autor Xabier Saralegi.

Actualización: Completamos la entrada añadiendo interesante información sobre lo acaecido ayer sábado. Si bien el número de gaviotas cabecinegras concentradas en la desembocadura del Urumea se redujo a la mitad, Juan Arizaga localizó durante la mañana dos gaviotas realmente inhabituales tanto a nivel local como a nivel europeo. Se trata de dos gaviotas procedentes de Norteamérica. Primero fue detectada una gaviota de bonaparte (chroicocephalus philadelphia). Descansaba junto a las gaviotas cabecinegras y reidoras sobre las piedras de la desembocadura del Urumea. Su descanso fue fugaz ya que no tardó mucho en levantar el vuelo. Intentamos localizarla de nuevo pero no hubo suerte, o quizás debamos decir que sí, porque casualmente nos topamos con una gaviota pipizcan o de Franklin (Larus pipixcan). Posiblemente se trate del mismo segundo invierno que está siendo visto en Plaiaundi.


Gaviota de bonaparte en el Urumea. Autor Juan Arizaga.


Gaviota pipizcan o de Franklin en el Urumea. Autor Juan Arizaga.

2015-02-25

Zubieta ez da benetako alternatiba



Duela 24 bat urte (1991eko abenduaren 5ean) Txingudi berreskuratzeko, kontserbatzeko eta babesteko kooperazio-hitzarmen bat sinatu zuten Eusko Jaurlaritzak, Gipuzkoako Foru Aldundiak eta Irun eta Hondarribiko Udalek. Aipatu hitzarmena 1993eko uztailaren 8an erakunde horiek berek berretsi egin zuten AKORDIO baten bidez eta horretatik Txingudiko Baliabide Naturalak Babesteko eta Antolatzeko Plan Berezia sortu zen. 93ko AKORDIO horretan jadanik agertzen zen Plaiaundiko kirol-instalazioak babestutako eremutik ateratzeko konpromisoa. Hala ere, konpromiso horrek bete gabe jarraitzen du gaur egun eta, are okerragoa dena, ez dago inongo itxaropenik hurrengo urteetan burutzeko.

Txingudiko balio ekologikoen onarpenari esker, Bidasoaren itsasadarra, munduko hezegune garrantzitsuenak biltzen dituen Ramsar Hitzarmenera bildua izateaz gain, KEB (Kontserbazio Eremu Berezi) eta HBEB (Hegaztien Babeserako Eremu Berezi) figuren pean, Europako Natura 2000 Sarera sartu zen.

Bai Plan Bereziak, bai KEBen eta HBEBren kudeaketa dokumentuek, biek ala biek xedatzen dute gaur egun kirol-instalazioek betetzen duten alderdia padura moduan berreskuratu behar dela. Kirol-instalazio berriak eraikitzea, beste arazo bat da orain arte konpondu nahi izan ez dena, edo aurrera eramaten jakin ez dena.

Kirol-instalazioak kentzeko epea lau urte baino laburragoa den une honetan, Zubietako kokapenaren bukaezineko kiribilarekin berriro hasi nahi dute eta, bideragarria ez bada, beste aukera batzuk aztertu. Azken hamarkada hauetan ez da ezer aldatu, Plaiaundiko instalazioak kentzeko premia izan ezik. Zubieta Hondarribia da oraindik ere, bertako eremu batzuek pribatuak izaten jarraitzen dute, uholde-arriskua duen lekuan dago, babestutako espezieen bizilekua da, eta kirol-instalazioen eraikuntzak beste industria-, merkataritza- zein etxebizitza-garapenen mende jarraitzen du. Labur esanda, argi dago Zubietan ez dela ez rugby-zelairik, ez atletismo-pistarik, ez instalazio osagarririk eraikiko.

Bi urteko epea ematea “Zubietaren aldeko apustuan urrats esanguratsuak egiteko” geratzen den denbora baliotsua alferrik xahutzea baino ez da. Denbora hori, denboran bideragarriak diren eta Zubietaren eragozpenak ez dituzten beste aukeren gainean lan egiteko erabili behar litzateke. Aukera horiek badira, oso ezagunak dira, eta ez lirateke Zubietaren  porrotaren ondorengo B aukera modura utzi behar.

Txingudiko Plan Berezia ez betetzeak garbi erakusten du ez dela inoiz aintzakotzat hartu. Agian, inplikaturiko erakundeen borondatearen baitan dagoen “tokiko” zerbait modura ikusi delako. Baina orain, gauzak aldatu dira, izan ere, KEBerako eta HBEBerako onartutako kudeaketa-planak ez betetzeak Europako erakundeen zigor ekonomikoak ekarriko ditu. Ez dugu ahaztu behar erakunde horiek Life programaren bidez diru-laguntzak onartu zituztela arazo hau konpontzeko, baina konprometitutakoa ez  betetzeagatik diru-laguntza horiek itzuli egin behar izan zirela.

Irungo Udaleko azken gobernuek gai honekiko erakutsi duten interes eta borondate politiko eskasak inork nahi ez duen egoera saihestezina ekarriko du. Gauzak aldatzen ez badira, instalazioen erabiltzaileek ikusi beharko dute hauek desagertzen direla ordezkorik izan gabe. Orduan, alferrikakoa izango da kanpoko errudunak bilatzea, Irungo Udaleko arduradunen utzikeriaren ondorioa izango baita.



BIDASOALDEKO LAGUNAK:
Eguzki Bidasoaldeko Antinuklear eta Ekologistak, Itsas Enara Ornitologia Elkartea, Ekologistak Martxan Gipuzkoa, SEO/BirdLife, Federación AA.VV. OIASSO 2000 Auzo Elkarteen Federazioa.

Irunen, 2015ko otsailaren 20an

 

Zubieta no es una alternativa real



Hace algo más de 24 años (5 de diciembre de 1991) Gobierno Vasco, Diputación de Gipuzkoa y los ayuntamientos de Irun y Hondarribia, firmaron un Convenio de Cooperación para la restaurar, conservar y proteger la bahía de Txingudi. Este Convenio se ratifica en un ACUERDO entre las mismas instituciones el 8 de julio de 1993 del que surgió el Plan Especial de Protección y Ordenación de los Recursos Naturales del Área de Txingudi. En ese ACUERDO del 93 ya se compromete el traslado de las instalaciones deportivas de Plaiaundi a otra ubicación fuera del ámbito del espacio protegido. Compromiso que sigue sin cumplirse, y lo que es peor, sin evidencias de que se vaya a cumplir en los próximos años.

El reconocimiento de sus valores ecológicos lleva al estuario del Bidasoa a formar parte de la Red Natura Europea, con las figuras de ZEC (Zona Especial de Conservación) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) además de estar incluido en la Convención Ramsar de los humedales más importantes a escala mundial.

Tanto el Plan Especial como el Documento de Gestión de ZEC y ZEPA, determinan la restauración como marisma del espacio ocupado por las instalaciones deportivas tras su desmantelamiento de Plaiaundi. La construcción de unas nuevas instalaciones que sustituyan a estas, es un problema distinto, al que no se ha sabido o querido encontrar solución.

Es ahora, cuando el plazo para el desmantelamiento de las actuales instalaciones no alcanza los cuatro años, cuando se pretende volver a empezar con la espiral interminable de la ubicación en Zubieta, y si no es viable, estudiar otras posibles alternativas. Nada ha cambiado en estas pasadas décadas, salvo la inminente desaparición de las instalaciones deportivas de Plaiaundi. Zubieta sigue siendo Hondarribia, teniendo terrenos de propiedad privada, zona inundable, hábitat de especies protegidas, la construcción de las nuevas instalaciones sigue dependiendo de otros desarrollos en la zona de tipo industrial, comercial o residencial. En resumen, todo apunta a que Zubieta no podrá albergar ni el campo de rugby, ni la pista de atletismo, ni otras instalaciones complementarias.

Concederse un plazo de dos años para “dar pasos significativos en la apuesta por Zubieta” se revela como un despilfarro de valioso tiempo. Este tiempo se debería aprovechar  trabajando sobre otras alternativas viables en plazos y sin los condicionantes de Zubieta. Estas alternativas existen, son bien conocidas y no deberían dejarse aparcadas como plan B y a la espera del previsible fracaso de Zubieta.


El Plan Especial de Txingudi nunca ha sido tomado realmente en serio, a la vista de su incumplimiento. Quizás por tomarse como algo “local” y sujeto solo a la buena voluntad de las partes e instituciones implicadas. Ahora la cosa ha cambiado y el incumplimiento de los planes de gestión aprobados para ZEC y ZEPA acarreará sanciones de las instituciones europeas. Las mismas que dotaron de fondos Life para solucionar el problema y que tuvieron que ser devueltos por no ejecutarse lo comprometido.


La falta de verdadero interés y voluntad política de los sucesivos gobiernos del ayuntamiento irunés va a desembocar en una situación indeseable e inevitable. Los clubs y deportistas  usuarios de las instalaciones, si no cambia el panorama, antes de cuatro años van a ver como estas desaparecen sin tener otras nuevas que las sustituyan. De poco servirá, como hasta ahora, buscar culpables ajenos a la propia desidia mostrada por los responsables municipales de Irun.


BIDASOALDEKO LAGUNAK:
Eguzki Bidasoaldea Antinuklear eta Ekologista, Itsas Enara Ornitologia Elkartea, Ekologistak Martxan Gipuzkoa, SEO/BirdLife, Federación AA.VV. OIASSO 2000 Auzo Elkarteen Federazioa.

Irun, 20 de febrero de 2015

2015-02-24

La regulación de la caza, ¿en manos de abogados?

Un abogado asesor del lobby cartuchero ha escrito este artículo en Desveda:




No hay como un abogado más listo que la media para liar la manta y marear la perdiz. En este caso, la paloma. 

Cuando un asesor jurídico de una federación de caza se cae del guindo y descubre la pólvora con seiscientos años de retraso, anuncia alborozado que “no existe inconveniente legal alguno para (…) autorizar la totalidad del mes de febrero como período hábil para la caza de paloma torcaz desde puesto fijo; bastará para ello que se esté en disposición de justificar con suficiente solidez técnico-científica que en el mes de febrero esta especie ni está en celo ni reproducción (sic!), ni tampoco está realizando el trayecto de regreso a su lugar de nidificación.


ADECAP y la ONC pretenden que es legítimo homogeneizar (ellos le dicen ‘armonizar’) la normativa de caza en todo el territorio del estado. Lo sería si efectivamente las circunstancias de las poblaciones de las especies objeto de caza fueran iguales en Badajoz que en Etxalar. Cualquiera que sepa un poco de naturaleza en la península sabe que esa premisa básica no se verifica en absoluto, así sea únicamente por el calendario fenológico. Llevando al extremo el argumento de estos lumbreras, sería legítimo establecer los mismos períodos en Laponia que en Andalucía.


Desconocemos qué pasa exactamente en Extremadura, aunque lo intuyamos. Por eso nos centraremos en Gipuzkoa y Bizkaia. 


El autor del artículo sostiene que en Gipuzkoa y Bizkaia se puede cazar en febrero palomas invernantes, no en migración, en puestos fijos. ¡Habrá que ver qué cazador hace tal cosa! Las palomas invernantes en nuestro territorio, por otra parte escasísimas, son en su mayor parte las sedentarias, las pocas que crían entre nosotros y pasan todo el año aquí, sin manifestar comportamientos migratorios. Se distribuyen por la zona de campiña. No se les ha perdido nada en los altos y no los frecuentan. Si alguien quisiera cazarlas activamente, lo último que haría es quedarse quieto en un puesto, alejado de las zonas frecuentadas por las palomas y menos pagando.


Los propios cazadores ¬–muchos de ellos naturalistas–, los etnógrafos y geógrafos y divulgadores en general se han hartado de explicarnos por qué están los puestos palomeros vascos donde están, alineados con los cordales montañosos, concentrados en los collados y pasos: para aprovechar que los flujos migratorios, como resultado del esfuerzo de las aves por economizar energía, se concentran en ellos. Si no hay un flujo migratorio concentrado, no hay línea de puestos. Esto lo sabe hasta el que asó la manteca, no así el autor del artículo. Parece que se ha obcecado con los puestos de espera a la entrada de los bebederos donde se las caza en el sur, aprovechando movimientos locales diarios, no migratorios. Aquí no hay bebederos que merezcan tal nombre y que concentren aves visiblemente: sobra agua y las palomas la tienen a mano a una distancia mínima.


Pero ni en Gipuzkoa ni en Bizkaia hay puestos palomeros en el fondo de un valle, ni en el llano. Todos se disponen según la orografía del lugar, en los cordales, concentrados alrededor de los collados. Los mejores, en los cordales principales que mejor interceptan el flujo general. Los medianos, en cordales secundarios. Panorama que en función del viento dominante y las circunstancias particulares de una jornada dada, que desvían los flujos –por ejemplo, hacia la costa–, puede cambiar notablemente y dar alegrías a unos y causar pesares a otros. Cazar desde puesto, aquí, es sinónimo de cazar en pase, sea otoñal, sea primaveral.


Las líneas de puestos que se pretende autorizar para la caza en contrapasa siguen este esquema, aunque limitado a algunas comarcas costeras. No hay puestos de contrapasa en el fondo del valle, porque allí, sencillamente, las pocas palomas que invernan aquí no se concentran lo suficiente como para que merezca la pena esperarlas. Lo único que justifica pagar por un puesto y esperar en él a las palomas es la previsibilidad de la presencia de piezas, y esa previsibilidad, en la zona costera de Gipuzkoa y Bizkaia y en febrero, solo la proporciona la migración, no la invernada. Máxime cuando es sabido que, en comparación con el pase postnupcial u otoñal, el pase primaveral es, por una parte, de un volumen notablemente menor (alrededor de una tercera parte, pues la población sufre una fuerte mortalidad invernal), y además mucho más disperso, tanto en el espacio como en el tiempo.


De manera que si en Gipuzkoa y Bizkaia se dispara en febrero a torcaces desde puesto, se dispara en contrapasa, diga lo que diga el jurista. NO HAY OTRA.

PD: llevamos quince días oyendo y observando comportamientos amatorios en nuestras pocas torcaces sedentarias. Es decir, ya están en época de reproducción a 43° N. En Extremadura no van precisamente más retrasadas, al contrario.