2012-03-12

Garza real en la cuenca del Oria


Uno de los históricos nidos de garza real (Ardea cinerea) del Oria ya está ocupado y la pareja se afana en adecentar el nido.

Garza real en el nido
Nido de garza real en el Oria. Autor: Josemari Gimón.

Allá donde algunos ven a un simple depredador de salmónidos otros vemos a un exponente de la recuperación del otrora río más contaminado de Europa: ratas, barbos, carpines dorados, ratones, anguilas, cangrejos americanos, etc. forman la dieta de las garzas reales del Oria.

Garza real en el nido
Nido de garza real en el Oria. Autor: Josemari Gimón.
Indicando con su presencia de predador especializado, la buena salud del ecosistema fluvial. Para que la garza pueda reproducirse con éxito debe encontrarse bajo ella toda una compleja cadena trófica perfectamente establecida, sin faltar ninguno de sus eslabones.


Garza real en el nido
Nido de garza real en el Oria. Autor: Josemari Gimón



Debe contar además con un sustrato arbóreo apropiado, por lo que la ribera del cauce debe estar correctamente vegetada para la especie.
Los nidos no los sitúan en tramos trucheros precisamente, por lo que ante la economía de desplazamientos que toda especie realiza durante su época de reproducción, nos indica que esa fama de devoradora de truchas no es sino mala fama ocasionada por el desconocimiento. Eligiendo por tanto presas mayores y sobre todo más lentas, como barbos, anguilas, anfibios y cangrejos.






Todo ello por tanto, lejos de situar a la garza como ese enemigo de la pesca deportiva que por supuesto no es, y que algunos quieren ver y hacen divulgar, sitúa realmente a las garzas en una joya más de la biodiversidad de los ríos gipuzkoanos. Y cada vez que se produce como diría Machado en su poema del "olmo viejo", ese milagro de la naturaleza, nos alegramos los que realmente amamos la Naturaleza y nos preocupamos por su conservación que pese a tanto mal gestor habido y peor cazador y pescador formado y respetuoso, ese milagro continúe produciéndose.


Nota aclaratoria: Para obtener estas imágenes se ha procedido a utilizar un teleobjetivo 500 mm con dos anillos fotomultiplicadores y se ha recortado imagen. El vídeo se ha obtenido con digiscoping. El emplazamiento de los cámaras se ha realizado desde una acera de una zona altamente urbanizada e industrializada de Gipuzkoa que soporta un intenso tráfico de vehículos y personas durante el día y la noche.
Por tanto en ningún momento se ha alterado ni la tranquilidad de la pareja ni se ha afectado a la vegetación del lugar pisando o cortando vegetación.

3 comentarios:

  1. Ni comen solo cangrejos y ratas, ni solo truchas. Comen de todo lo que pueden aprovechando los recursos tróficos de que disponen.

    Lo que pasa es que al haber aumentado el número de cangrejos de los que pueden alimentarse sacan más pollos. Ello puede hacer que en algún momento y en ciertos sitios la depredación que hacen sobre salmónidos sea relevante.

    Dicho lo cual, me gustaría añadir que la solución no pasa por matar garzas, sino por dejar de matar truchas. Los pescadores que quieran truchas que se vallan a una pescadería. Abogando por la pesca sin muerte estamos haciendo un uso responsable de este recurso lúdico y seguiriamos teniendo truchas todos, hombres y garzas.

    Saludos!

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  2. De acuerdo Medved, aunque los nidos gipuzkoanos los hacen en lugares 'lejanos' a zonas trucheras, prefieren recursos más sencillos para el esfuerzo de la reproducción.

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  3. A fecha de hoy son por lo menos tres las colonias de garza real existentes en Gipuzkoa, todas ellas situadas en la misma cuenca hidrográfica, lo que por un lado dibuja una tendencia de claro aumento, paralelo al que se está dando en Bizkaia, y por otro hace prever que el aumento puede ser más rápido en años próximos, habida cuenta que no han ocupado más que una pequeña parte del territorio aparentemente susceptible de albergarlas. Se impone un trabajo sistemático de prospección en los próximso años.

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