2016-08-08

Saioko Mendi Buelta


Iniciamos la ascensión a Saioa sobre las nueve de la mañana. Estaba todo cubierto de niebla desde Irún hasta Ultzama, la cual no se disipó hasta una hora más tarde. Ya preparados para empezar la ascensión, con todos los “bártulos” colgando, (prismáticos, libros y cámara) comenzamos a apuntar lo que veíamos.

Sin título
Aquí estamos tras haber dado la vuelta por esta zona entre Ultzama y Elizondo.

Este recorrido comienza atravesando un hayedo, le sigue un tramo de herbazal-helechal y a la derecha en el valle el antiguo albergue de peregrinos. En este punto empezamos a dejar abajo la niebla y disfrutamos del buen tiempo y de los paisajes. Una vez en el albergue nuevo, nos metimos por el valle atravesando un hayedo, tuvimos una parada interesante donde vimos una variedad de mariposas y aves que pudimos fotografiar. Al salir del hayedo bajaba una zona encharcada que tenía muy buena pinta para localizar plantas carnívoras, era una turbera. Efectivamente encontramos Pinguicula grandiflora y Drosera rotundifolia, que me llevé una grata sorpresa, porque hacía años que no la veía. Lo mejor vemos la lista de las aves, de mariposas clasificadas y algunos paisajes de los que pudimos disfrutar.

Saioa 2016-7-30
1   -Lertxun hauskara                            Garza real
2   -Gabiraia                                          Gavilán
3   -Sai arrea                                         Buitre común
4   -Miru gorria                                     Milano real
5   -Miru beltza                                     Milano negro
6   -Belatz gorria                                   Cernícalo vulgar
7   -Usapal turkiarra                              Tórtola turca
8   -Enara arrunta                                  Golondrina común
9   -Enara ipurzuria                               Avión común
10 -Sorbeltz arrunta                              Vencejo común
11 -Negu txirta                                      Bisbita alpina
12 -Buztanikara horia                            Lavandera cascadeña
13 -Bustanikara zuria                            Lavandera blanca
14 -Okil beltza                                      Pito negro
15 -Okil verdea                                     Pito real
16 -Garrapoa                                        Trepador azul
17 -Txepetxa                                        Chochín
18 -Gerri txori arrunta                         Agateador común
19 -Txantxangorria                              Petirrojo
20 -Pitxartxar kaskabeltxa                   Tarabilla común
21 -Buztanzuri arrunta                         Collalba gris
22 -Ihi txoria                                        Buitrón
23 -Txio arrunta                                   Mosquitero común
24 -Sasi txori arrunta                           Zarcero común
25 -Txinbo kaskabeltza                       Curruca capirotada
26 -Sasi txinboa                                  Curruca zarcera
27 -Txio arrunta                                  Mosquitero común
28 -Pinu kaskabeltza                           Carbonero garrapinos
29 -Amilotx mottoduna                       Herrerillo capuchino
30 -Kaskabeltz txikia                          Carbonero palustre
31 -Kaskabeltza                                  Carbonero común
32 -Eskinosoa                                     Arrendajo
33 -Belabeltza                                    Corneja negra
34 -Gailupa                                        Camachuelo
35 -Txirriskil arrunta                         Verdecillo
36 -Txoka arrunta                              Pardillo común
37 -Karnaba                                       Jilguero
38 -Txonta arrunta                             Pinzón vulgar
39 -Berdantza horia                           Escribano cerillo

Estaba despejando la niebla

Estaba despejando la niebla 


Refugio nuevo de peregrinos en el cruce donde nos adentramos al valle

Refugio nuevo de peregrinos en el cruce donde nos adentramos al valle


El valle es un hayedo en el que transcurre un camino muy ancho

El valle es un hayedo en el que transcurre un camino muy ancho.


Hayedo

Hayedo


El arroyo Ultzama que da nombre al valle

El arroyo Ultzama que da nombre al valle


Cascadita de agua

Cascadita de agua


El bosque que atravesamos

El bosque que atravesamos 


Hasta prácticamente arriba es zona de pasto

Hasta prácticamente arriba es zona de pasto


Saioa eskerreta,  Okolin ezkubira

Saioa ezkerretara,  Okolin eskubira


Aitor, Julia, Yolanda, Carmen , Nadja

Aitor, Julia, Yolanda, Carmen, Nadja


Ladera oeste del Saioa lleno de brezo
Ladera oeste del Saioa lleno de brezo


Tres tipos de brezo- 1-desenfocado con flores grandes Daboecia cantábrica 2-con grupos en la punta  Erica cinérea  3-con forma de cono y bolitas        Erica vagans

Tres tipos de brezo: 1-desenfocado con flores grandes Daboecia cantabrica
2-con grupos en la punta    Erica cinerea
 3-con forma de cono y bolitas     Erica vagans


Bajando se cubrió de niebla la cresta.
Bajando se cubrió de niebla la cresta


Cresta de bajada. La niebla tapa el valle de Ultzama

Cresta de bajada. La niebla tapa el valle de Ultzama


Con flores amarillas Lysimachia nemorun auténtica “pasmo belarra”

Con flores amarillas Lysimachia nemorun auténtica “pasmo belarra”


Pinguicula grandiflora  planta carnívora abundante en nuestros montes

Pinguicula grandiflora  planta carnívora abundante en nuestros montes


Drosera rotundifolia escasa en nuestros montes. Sale en turberas de suelo silíceo

Drosera rotundifolia escasa en nuestros montes. Sale en turberas de suelo silíceo.


Vaccinium myrtillus  arándano.

Vaccinium myrtillus  arándano.
Aglais urticae   Ortiguera

Aglais urticae   Ortiguera


Argynnis paphia   Nacarada

Argynnis paphia   Nacarada


Inachis io  Pavo real

Inachis io  Pavo real 


Vanesa atalanta

Vanesa atalanta  


Larva de Aglia tau

Larva de Aglia tau


Caballito del diablo

Caballito del diablo


Hegatxabala - Alondra común

Hegatxabala - Alondra común


Ihi txoria - Buitrón

Ihi txoria - Buitrón


Karnaba gazte bat - Juvenil de jilguero

Karnaba gazte bat  - Juvenil de jilguero


Mendi txirta - Bisbita alpina

Mendi txirta  - Bisbita alpina


Txoka gazte bat  - Un pardillo juvenil

Txoka gazte bat  - Un pardillo juvenil


Txirriskil gazte bat - Un verdecillo juvenil

Txirriskil gazte bat  - Un verdecillo juvenil


Pitxartxar kaskabeltz har heldua        Tarabila común macho adulto

Pitxartxar kaskabeltz ar heldua - Tarabilla común macho adulto


Txonta arrunta harra - Pinzón vulgar macho

Txonta arrunta arra  - Pinzón vulgar macho


Miru gorria  - Milano real

Miru gorria   -  Milano real


Okilen kabi zuloa  - Nido de un picido

Okilen kabi-zuloa  -  Nido de un picido


Sai arrea  - Buitre común

Sai arrea - Buitre común



2016-07-06

Observar aves es fácil, útil y divertido



Haciendo un poco de arqueología encontré este interesante díptico que en su tiempo llevó a cabo Gorka Gorospe con sus excelentes dibujos y comics. Aunque han pasado los años no ha perdido ni actualidad ni frescura. E incluye unas recomendaciones de buenas costumbres para nosotros mismos, los observadores de aves, que no está mal releer de vez en cuando.
Puede descargarse el díptico en este enlace.
 
 
 

2016-06-09

Sobre torcaces y patrones migratorios: precisiones a un consultor



La web sobre caza de torcaces www.pasapaloma.com publicó el otoño pasado una entrevista realizada al biólogo y consultor habitual de la Federación Gipuzkoana de Caza Antonio Bea.

(Conviene no perder de vista que Antonio Bea ahora, según se dice en esta misma entrevista, es trabajador de la Federación Gipuzkoana de Caza en sus instalaciones de Arkale)

http://www.pasapaloma.com/Foro/viewtopic.php?f=48&t=296














Unos asertos vertidos en dicha entrevista nos mueven a formular algunas puntualizaciones.

     P:  ¿Qué hace que la paloma se decida a migrar? ¿La comida, el tiempo, instinto? ¿Y por qué cada vez más se hacen sedentarias...?
A.B.:   La motivación básica es y ha sido la disponi-bilidad de alimento y sobre todo que el medio donde residen las palomas es muy hostil, en términos de calidad del medio, en invierno. En los últimos años se están produciendo dos fenómenos que afectan a este instinto: el cambio global, climático, dulcifica los inviernos en muchas zonas y la paloma encuentra recursos suficientes para permanecer o para realizar cortos movimientos migratorios. Y el otro fenómeno es el incremento progresivo de las poblaciones urbanas y periurbanas, en su mayoría sedentarias, que hace que este contingente esté “contaminando” genéticamente de alguna manera a las poblaciones de medios silvestres.
Hay tres cuestiones a aclarar sobre estas afirmaciones.
  • El carácter genético del patrón migratorio
  • El uso de la palabra ‘contaminación’
  • El planteamiento según el cual todas las poblaciones sedentarias son urbanas y no de medios silvestres

Con respecto al primer apartado, que el origen del cambio del patrón migratorio de la paloma torcaz sea genético, es algo perfectamente posible, sin duda alguna, pero afirmarlo resulta gratuito, dado que existe al menos una explicación alternativa igualmente plausible y probable, cual es que se trate de un comportamiento aprendido individualmente y transmitido de generación en generación por vía cultural o imitativa, no genética. Basta con que un comportamiento conlleve una mayor supervivencia diferencial con respecto a otros para que sea seleccionado y prolifere, pero ello no significa que la causa de ese comportamiento sea genética, y por lo tanto su transmisión también. La selección natural opera también sobre rasgos no genéticos, como es bien sabido. Basta con que sean transmisibles de generación en generación.

Con respecto al uso del término ‘contaminación’, de claro deje semántico negativo, hace que se plantee la cuestión en términos de ‘población incólume’, prístina y pura, y por lo tanto deseable, y ‘población contaminada’ y por lo tanto a combatir, regular o intervenir... El oyente o lector no prevenido tendería a identificar como poblaciones incólumes aquéllas no urbanas y sí migratorias, y como ‘contaminadas’ a las poblaciones urbanas y a las sedentarias. Creemos que tal enfoque no resulta admisible, aun cuando el medio en el que se haya difundido sea informal, ya que induce a una percepción equivocada, aunque muy cómoda de manejar en términos de ‘buenos’ y ‘malos’. No; en las torcaces todos los comportamientos son igualmente ‘legítimos’ o ‘admisibles’ (es difícil dar con la palabra adecuada), y por lo tanto no cabe hablar de ‘contaminación’, sino de fenómenos desprovistos de valoración moral, como ‘expansión’, ‘sustitución’, ‘introgresión’, ‘proliferación…’ De hecho, es probable que la sedentarización progresiva haya sido seleccionada naturalmente de forma paralela al cambio climático y sea una forma de adaptarse al mismo. ¡Bendita contaminación!

Ese mismo panorama tan artificialmente simplificado, además, oculta y disimula el hecho, quizás molesto, de que, además de poblaciones sedentarias urbanas y poblaciones migratorias de medios seminaturales y naturales, existen poblaciones sedentarias en medios naturales (sin ir más lejos, la mayor parte de las poblaciones británica e irlandesa y buena parte de las francesas, alemanas, centroeuropeas). No nos consta la existencia de aves urbanas migratorias.

Para terminar, con respecto a la existencia de una población sedentaria en Euskal Herria, no quisiéramos dejar de señalar las ventajas que este hecho supone para los cazadores: hemos sido testigos repetidamente de que estas palomas funcionan como cimbeles y hacen descender a los bandos de migrantes. Esto lo hemos visto hasta en grandes urbes, en Donostia sin ir más lejos: las palomas locales de Torre Satrustegi, una docena larga, han sido capaces de hacer posarse a un bando de varios cientos de torcaces migrantes en los jardines de la finca, al mejor estilo landés. ¿Cuánto estarían dispuestos a pagar los cazadores de palomas en puesto por un servicio así? Pues que sepan que esto es posible gracias a que en los últimos años han aumentado las poblaciones sedentarias (¡no sólo urbanas, eh! También en medios rurales) porque, entre otros motivos, ya no se cazan torcaces en primavera, en contrapasa, período en el que caían numerosas aves locales.

De manera que, también desde el punto de vista del interés de los cazadores, existen sobrados motivos para a) dejar de promover la prórroga de la temporada en febrero y b) dejar como estaba la fecha de apertura de la temporada, en octubre, eliminando el absurdo adelanto a septiembre que se ordenó en su día (para ‘compensar’ le eliminación de la caza en contrapasa), y que explota nuestra población local, no la de pase, y para más inri cuando algunas aún están criando.

2016-06-06

Hagamos las cosas bien


Las actividades humanas representan una fuente inagotable de peligros e impactos sobre la naturaleza. No hablamos exclusivamente de actividades económicas cuyas afecciones están más o menos bien establecidas en nuestra percepción colectiva, como la industria pesada, la agricultura intensiva, la urbanización, la construcción de infraestructuras… Quien más quien menos, todos convenimos en que todas ellas conllevan efectos negativos sobre el entorno, afecciones que es preciso tener en cuenta y minimizar, y que en determinados casos pueden llegar a aconsejar que no se permita la actividad en cuestión. Destrucción directa de fauna y flora, eliminación del suelo, desvío de la circulación superficial del agua, cambio en el régimen de los ríos, contaminación química, ocupación permanente del suelo, eutrofización, empobrecimiento de los ecosistemas, extinción de especies, apertura  acelerada a las invasiones biológicas… son fenómenos asociados que todos nosotros somos capaces de identificar y comprender en mayor o menor medida.


Pero el riesgo y el impacto negativo no son patrimonio exclusivo de la industria, la agricultura, la explotación maderera o la construcción; incluso actividades aparentemente inocuas, incluso bienintencionadas, conllevan a veces riesgos sobradamente contrastados y que pueden llegar a verificarse efectivamente, con las peores consecuencias, si aquéllas no se planifican correctamente o no se observan unos mínimos códigos de conducta. Nos referimos al deporte al aire libre y a las actividades de mejora de la calidad ambiental.

Chorlitejo chico, Charadrius dubius, especie muy sensible a las molestias.

Esta misma semana una misma localidad nos ha brindado dos ejemplos al respecto. Decía la prensa que se iban a acometer labores de limpieza de residuos en el río Oria a su paso por Tolosa. Un objetivo loable donde los haya, pero que ejecutado en junio, mientras están criando las aves de ribera, es un auténtico despropósito. Acompañaban a la retirada de residuos labores de desbroce de las riberas, un auténtico disparate ambiental per se, que, efectuado para más inri en época de cría, da al traste con docenas de nidos de gallinetas, patos y otras especies. Años atrás se han llevado a cabo actividades similares en Deba, lamentablemente con pleno conocimiento por parte de los promotores del daño a causar. Sin embargo, otra entidad ha modificado amablemente y sin problemas su calendario de actividades para no llenar innecesariamente el río de gente en las inmediaciones de los nidos ocupados.


Garza real, Ardea cinerea, especie muy sensible a las molestias


Sin salir de Tolosa, hemos visto pescadores de río caminar despreocupadamente sobre los bancos de grava del Oria, donde una especie escasa, el chorlitejo chico, cría directamente sobre el suelo, con grave riesgo de destrucción de huevos y pollos. Pescar legalmente no quiere decir que no haya que respetar otras normas, pero para ello hay que conocer el medio donde se pesca. Esto mismo lo hemos visto en otros puntos del Oria.

Incluso las operaciones de mantenimiento de espacios protegidos pecan de cortedad. En el biotopo protegido de Inurritza la siega de hierba ha provocado esta semana pasada la pérdida de nidos de buitrón. Que la hierba ‘se siegue en mayo’ puede estar muy bien para los baserritarras que la necesitan para su ganado y esperan volver a segarla al cabo de varias semanas, pero no tiene ninguna justificación ajardinar una zona protegida por meros motivos estéticos.