ardea etiketadun mezuak erakusten. Erakutsi mezu guztiak
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2016-06-06

Hagamos las cosas bien


Las actividades humanas representan una fuente inagotable de peligros e impactos sobre la naturaleza. No hablamos exclusivamente de actividades económicas cuyas afecciones están más o menos bien establecidas en nuestra percepción colectiva, como la industria pesada, la agricultura intensiva, la urbanización, la construcción de infraestructuras… Quien más quien menos, todos convenimos en que todas ellas conllevan efectos negativos sobre el entorno, afecciones que es preciso tener en cuenta y minimizar, y que en determinados casos pueden llegar a aconsejar que no se permita la actividad en cuestión. Destrucción directa de fauna y flora, eliminación del suelo, desvío de la circulación superficial del agua, cambio en el régimen de los ríos, contaminación química, ocupación permanente del suelo, eutrofización, empobrecimiento de los ecosistemas, extinción de especies, apertura  acelerada a las invasiones biológicas… son fenómenos asociados que todos nosotros somos capaces de identificar y comprender en mayor o menor medida.


Pero el riesgo y el impacto negativo no son patrimonio exclusivo de la industria, la agricultura, la explotación maderera o la construcción; incluso actividades aparentemente inocuas, incluso bienintencionadas, conllevan a veces riesgos sobradamente contrastados y que pueden llegar a verificarse efectivamente, con las peores consecuencias, si aquéllas no se planifican correctamente o no se observan unos mínimos códigos de conducta. Nos referimos al deporte al aire libre y a las actividades de mejora de la calidad ambiental.

Chorlitejo chico, Charadrius dubius, especie muy sensible a las molestias.

Esta misma semana una misma localidad nos ha brindado dos ejemplos al respecto. Decía la prensa que se iban a acometer labores de limpieza de residuos en el río Oria a su paso por Tolosa. Un objetivo loable donde los haya, pero que ejecutado en junio, mientras están criando las aves de ribera, es un auténtico despropósito. Acompañaban a la retirada de residuos labores de desbroce de las riberas, un auténtico disparate ambiental per se, que, efectuado para más inri en época de cría, da al traste con docenas de nidos de gallinetas, patos y otras especies. Años atrás se han llevado a cabo actividades similares en Deba, lamentablemente con pleno conocimiento por parte de los promotores del daño a causar. Sin embargo, otra entidad ha modificado amablemente y sin problemas su calendario de actividades para no llenar innecesariamente el río de gente en las inmediaciones de los nidos ocupados.


Garza real, Ardea cinerea, especie muy sensible a las molestias


Sin salir de Tolosa, hemos visto pescadores de río caminar despreocupadamente sobre los bancos de grava del Oria, donde una especie escasa, el chorlitejo chico, cría directamente sobre el suelo, con grave riesgo de destrucción de huevos y pollos. Pescar legalmente no quiere decir que no haya que respetar otras normas, pero para ello hay que conocer el medio donde se pesca. Esto mismo lo hemos visto en otros puntos del Oria.

Incluso las operaciones de mantenimiento de espacios protegidos pecan de cortedad. En el biotopo protegido de Inurritza la siega de hierba ha provocado esta semana pasada la pérdida de nidos de buitrón. Que la hierba ‘se siegue en mayo’ puede estar muy bien para los baserritarras que la necesitan para su ganado y esperan volver a segarla al cabo de varias semanas, pero no tiene ninguna justificación ajardinar una zona protegida por meros motivos estéticos.

2013-02-24

Las garzas reales gipuzkoanas empiezan a criar

Las garzas reales (Ardea cinerea) ya han empezado a reconstruir sus nidos del bajo Oria. Las aves adornadas por sus libreas nupciales se aparean y pronto empezarán a incubar una vez que el nuevo nido sea reconstruido.

Donde algunos vemos belleza y recuperación del otrora rio más sucio de Europa otros ven competidores para su afición de la pesca. No nos damos cuenta que los peces han evolucionado como especie gracias a la presencia de depredadores.

Se achaca la poca densidad de salmónidos a la depredación por cormoranes y garzas, siendo palpable el aumento del resto de la masa total de peces del río, barbabos, loinas, corcones, platijas, etc., es una evidencia científica que los salmones y truchas cantábricos están en el límite sur de su area de distribución mundial, factores como el calentamiento podrían ser las verdaderas causas de su disminución.
Los sábalos, reos, salmones, truchas, anguilas, etc., vuelven a remontar el Oria y las garzas reales no acabarán con ellos. Desde que el ser humano apareció en la faz de la tierra no hay ninguna, prácticamente ninguna especie animal que se haya extinguido por causa no antropógena.
Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi
Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi

Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi


Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi

2012-05-20

Avetoro en Astigarraga


El 16 de mayo Mikel Alfonso se encontraba haciendo una búsqueda en charcas para sus seguimientos de anfibios en el municipio de Astigarraga. De improviso, a unos 20 metros de distancia se percataba de la presencia de un avetoro (Botaurus stellaris), que para tratar de pasar desapercibido se encontraba en la típica postura de camuflaje que adopta esta especie para mimetizarse en el carrizo cuando cree que algún peligro le acecha.

Avetoro en Astigarraga. Autor: Txepetx
Mikel pudo fotografiar al individuo de una forma un tanto curiosa, aplicando la cámara de un móvil a uno de los oculares de sus prismáticos. La foto no es de calidad pero si que resulta testimonial. La última vez que se ha publicado una foto de una cita para esta especie en Gipuzkoa fue en este enlace de SEOdonosti correspondiente a un individuo que se encontraba en el río Oria.
Mikel ha acudido los días posteriores para ver si lo volvía a localizar, pero no ha habido suerte, seguramente se tratara de un individuo en un descanso de su ruta migratoria.
Podemos decir que Mikel se encuentra en un momento de racha de suerte, baraka como dirían los árabes, puesto que esa misma semana ha encontrado una nueva colonia de garzas reales (Ardea cinerea) nidificantes en el río Oria, y ya es la tercera que localizamos en estos últimos años. En esta ocasión ha encontrado dos nidos ocupados y visibles aunque en las proximidades se encontraban descansando hasta 6 garzas reales adultas. Por lo que no es de descartar que oculto por la vegetación hubiera algún nido más.